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ALBA: nuevo significado en el devenir de Latinoamerica y el Caribe, 04 de enero de 2011

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ALBA: nuevo significado en el devenir de Latinoamerica y el Caribe
Caracas, Venezuela, 04 de enero de 2011
Fuente: Prensa Latina - Agencia Informativa Latinoamericana
Caracas, (PL) La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) aspira a consolidarse en el 2011, convertida en alternativa de integración con un profundo significado histórico en el devenir de Latinoamérica y el Caribe.

El ALBA es una plataforma de integración regional formada por Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Venezuela, que concreta un proyecto de colaboración política, social y económica.

El secretario ejecutivo del ALBA, el venezolano Amenothep Zambrano, destacó a Prensa Latina que se trata de un mecanismo con respuesta para todo, lo cual se evidencia en los logros sociales alcanzados en los últimos años.

Zambrano señaló que en materia de educación sobresalen los programas de alfabetización, las becas para estudiantes y la Escuela Latinoamericana de Medicina, radicada en Cuba.

En el sector de la salud mencionó el acceso a medicamentos, la atención a personas con discapacidad, la realización de estudios genéticos y la Misión Milagro, operaciones quirúrgicas para mejorar la visión.

Los beneficios en la parte de las comunicaciones cobraron vida con la creación de Telesur, Radio del Sur y ALBA TV para llevar al mundo la verdad sobre la realidad de nuestros pueblos, recalcó.

En la arena política, expresó, estamos enfrascados en la defensa de la Madre Tierra, la lucha por los derechos humanos y la injerencia guerrerista, que se combate con denuncias internacionales contra la mayor potencia del mundo, Estados Unidos.

El funcionario subrayó que la Cumbre de las Américas, donde participaron países miembros de la Organización de Estados Americanos en 2009, sirvió para condenar de manera unánime el bloqueo contra Cuba.

Lo consideró un logro importante pues ningún organismo subregional se había ocupado de denunciar el cerco político contra la isla caribeña.

Una posición similar se mantuvo frente al golpe de Estado contra Honduras el 28 de junio de ese mismo año y el intento de asonada en Ecuador en octubre último.

De acuerdo con el Secretario Ejecutivo, los movimientos sociales con su agenda propia están llamados a ser al alma de estos procesos, al cumplir su rol histórico de sujeto de transformación social que amplía las avenidas de la democracia y la participación.

También hemos dado respuesta a la crisis financiera internacional, y con la creación del Sucre y el Banco del ALBA comienzan a estructurarse mecanismos para permitir que las transacciones entre nuestros países se multipliquen.

Aunque en su opinión, el sucre, como moneda virtual, no ha podido demostrar todo el potencial al que se aspira, representa una opción para impulsar la nueva arquitectura financiera regional.

Explicó que escasamente el ALBA comenzó a negociar menos de 200 millones de dólares y hasta la fecha alcanzó los siete mil millones de dólares.

El principal interés, indicó, es garantizar el control absoluto de nuestros recursos naturales para lograr una mejor inserción en el mercado internacional, marcado por la desigualdad.

Con 70 millones de personas, el ALBA se convierte en un mercado interesante que para los próximos años contará con una estructura legal y tecnológica, la cual dará de qué hablar, puntualizó.

Zambrano advirtió que el 2011 será un año de afianzamiento con nuevos actores productivos y económicos, en el que se incluyan instrumentos más ágiles para posibilitar la eliminación de las barreras de entrada y salida.

Hizo referencia a empresas mixtas, estatales, comunitarias, de propiedad social e incluso privadas que tengan un compromiso con los pueblos y estén interesadas en el desarrollo en esta zona.

Particular hincapié realizó en el tema de la creación de las llamadas grannacionales, iniciativa que busca rivalizar con el concepto concentrador y centralizador de la riqueza, promovido por las grandes transnacionales.

El ALBA- insistió- cuenta cada vez con un mayor prestigio entre los pueblos y gobiernos del mundo, y podría esperarse que otros bloques estén interesados en comerciar.

Instó a mirar nuestras fortalezas y capacidades para a través de la solidaridad, complementación y cooperación integrar las industrias, el comercio, la soberanía tecnológica y el desarrollo energético.

El mecanismo de integración, impulsado desde un inicio por Cuba y Venezuela, aprovecha las ventajas cooperativas entre las diferentes naciones asociadas para compensar sus asimetrías, sobre la base de la igualdad y el bien común.

La propuesta nació para contrarrestar el Tratado de Libre Comercio de las Américas (ALCA), promovido por Estados Unidos desde la Cumbre de Miami de 1994, el cual constituyó el más reciente capítulo de la doctrina panamericana preconizada por Washington desde los tiempos de James Monroe.

El ALBA, en cambio, permite construir consensos en función de alcanzar un desarrollo endógeno nacional y regional que erradique la pobreza, corrija las desigualdades sociales y asegure una creciente calidad de vida para los pueblos.

Es también alternativa para corregir las disparidades que colocan en desventaja a los países débiles frente a las primeras potencias, al abrir nuevos espacios de interés común con alianzas estratégicas.

El ALBA es la consolidación de las luchas, que se multiplican y articulan; constituye, en definitiva, una manifestación de la decisión histórica de las fuerzas progresistas que marcan pautas en la nueva geopolítica del continente.